SIGLO XXI,
¿MAYORIA DE EDAD POLITICA?
España
desde hace 35 años se ha dotado de un sistema político similar a
los del resto de países europeos de su entorno, es decir, una
democracia parlamentaria. Pero en estos tiempos de crisis económica
y social, se pone en evidencia de forma clara lo que siempre ha sido,
pero no hemos querido ver porque a nuestros ojos, todo funcionaba
bien. Pero no era así, el sistema político que nos hemos dado,
tiene unas graves deficiencias y carencias, que mira por donde,
siempre perjudica al pueblo soberano y representado.
Nuestros
políticos mantienen las mismas actuaciones que las democracias
liberales clásicas, esto es, que se celebren elecciones, esperan de
nosotros nuestro voto, que todo transcurra con normalidad, sin
problemas, que las urnas hablen, y se siente legitimados por ellas; y
ahí finaliza toda nuestra participación política, hasta los
próximos cuatro años que se acordarán de nosotros y se venderán
como los grandes defensores del pueblo, besarán niños, visitarán
asilos, etc. todo por un voto. Para después de ser elegidos, hacer
lo que ellos quieran, aunque conlleve ir contra los intereses de sus
ciudadanos, electores, etc. Esta democracia de nuevo es el gobierno
del pueblo, pero sin el pueblo.
Y nosotros,
¿qué hacemos?, ¿obedecemos? ¿callamos?... ¡Basta ya!. Estamos en
el S. XXI, el hombre y la humanidad han avanzado, aunque creo que
sólo tecnológicamente, porque en valores y en crecimiento humano
estamos como a finales del S. XVIII, cuando resonaban en Europa
palabras: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Realmente ha cambiado el
decorado pero no hemos avanzado mucho, si no, ¿cómo explicarnos que
existan guerras, hambre, pobreza, etc?
¿Dónde
están los políticos? ¿Dónde nuestros gobernantes?. Estamos
huérfanos, no hay nadie al otro lado que responda, que de
contestaciones, resoluciones, etc.
Creo es el
momento de las personas, de los ciudadanos, debemos de crecer,
hacernos adultos, mayorcitos, ya no necesitamos a los políticos que
nos conduzcan y nos manejen. Nuestras voces se deben de oír,
nuestros derechos se deben de respetar y tenemos obligaciones
ciudadanas, obligaciones con nuestros iguales. Hoy ya no podemos
dejar nuestras vidas en manos de políticos incompetentes, corruptos,
mentirosos; a pesar de que nos manipulan a través de los medios de
comunicación, fomentando un pueblo inculto, ignorante, etc. Hoy el
ciudadano debe de convertirse en su propio guía, es el momento de
los movimientos sociales, del acceso democrático a la información,
a los medios, etc. Debemos cambiar el significado de democracia, la
democracia no puede limitarse a contar votos. La democracia debe de
significar personas, hombres y mujeres, debe significar esperanzas,
trabajo, esfuerzo, solidaridad, tolerancia, educación, … proyectos
de vida común. Pero todo esto implica una responsabilidad ciudadana,
un hombre nuevo, que no espere de sus políticos, sino de sus propias
capacidades, no podemos delegar nuestra libertad y nuestra
responsabilidad como ciudadano en un representante, tenemos que ser
nosotros mismos nuestros defensores de nuestras libertades y
derechos, y ejercer nuestras obligaciones ciudadanas.