domingo, 17 de noviembre de 2013

SIGLO XXI, ¿MAYORIA DE EDAD POLITICA?

España desde hace 35 años se ha dotado de un sistema político similar a los del resto de países europeos de su entorno, es decir, una democracia parlamentaria. Pero en estos tiempos de crisis económica y social, se pone en evidencia de forma clara lo que siempre ha sido, pero no hemos querido ver porque a nuestros ojos, todo funcionaba bien. Pero no era así, el sistema político que nos hemos dado, tiene unas graves deficiencias y carencias, que mira por donde, siempre perjudica al pueblo soberano y representado.

Nuestros políticos mantienen las mismas actuaciones que las democracias liberales clásicas, esto es, que se celebren elecciones, esperan de nosotros nuestro voto, que todo transcurra con normalidad, sin problemas, que las urnas hablen, y se siente legitimados por ellas; y ahí finaliza toda nuestra participación política, hasta los próximos cuatro años que se acordarán de nosotros y se venderán como los grandes defensores del pueblo, besarán niños, visitarán asilos, etc. todo por un voto. Para después de ser elegidos, hacer lo que ellos quieran, aunque conlleve ir contra los intereses de sus ciudadanos, electores, etc. Esta democracia de nuevo es el gobierno del pueblo, pero sin el pueblo.

Y nosotros, ¿qué hacemos?, ¿obedecemos? ¿callamos?... ¡Basta ya!. Estamos en el S. XXI, el hombre y la humanidad han avanzado, aunque creo que sólo tecnológicamente, porque en valores y en crecimiento humano estamos como a finales del S. XVIII, cuando resonaban en Europa palabras: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Realmente ha cambiado el decorado pero no hemos avanzado mucho, si no, ¿cómo explicarnos que existan guerras, hambre, pobreza, etc?
¿Dónde están los políticos? ¿Dónde nuestros gobernantes?. Estamos huérfanos, no hay nadie al otro lado que responda, que de contestaciones, resoluciones, etc.


Creo es el momento de las personas, de los ciudadanos, debemos de crecer, hacernos adultos, mayorcitos, ya no necesitamos a los políticos que nos conduzcan y nos manejen. Nuestras voces se deben de oír, nuestros derechos se deben de respetar y tenemos obligaciones ciudadanas, obligaciones con nuestros iguales. Hoy ya no podemos dejar nuestras vidas en manos de políticos incompetentes, corruptos, mentirosos; a pesar de que nos manipulan a través de los medios de comunicación, fomentando un pueblo inculto, ignorante, etc. Hoy el ciudadano debe de convertirse en su propio guía, es el momento de los movimientos sociales, del acceso democrático a la información, a los medios, etc. Debemos cambiar el significado de democracia, la democracia no puede limitarse a contar votos. La democracia debe de significar personas, hombres y mujeres, debe significar esperanzas, trabajo, esfuerzo, solidaridad, tolerancia, educación, … proyectos de vida común. Pero todo esto implica una responsabilidad ciudadana, un hombre nuevo, que no espere de sus políticos, sino de sus propias capacidades, no podemos delegar nuestra libertad y nuestra responsabilidad como ciudadano en un representante, tenemos que ser nosotros mismos nuestros defensores de nuestras libertades y derechos, y ejercer nuestras obligaciones ciudadanas.

domingo, 24 de marzo de 2013

POBRE ENTIERRO



POBRE ENTIERRO...

El tañido lento pero acompasado de la campana... Un tañer lastimero, un sonido cascado, un sonido que invita al sobrecogimiento, a la compasión..., y después, el redoble del tambor, un redoble lento, sordo, profundo, que vibra como una caja de resonancia en nuestro pecho. Y a lo lejos, poco a poco, con un ritmo lento, cadencioso, se acerca el Santo Entierro, solemne, en silencio; silencio roto únicamente por el compás del tambor, como un metrónomo, marcando los pasos a los costaleros, y la voz de mando del cabo de varas...

Al verlo, me induce a pensar en cómo sería aquél Santo Entierro. El de verdad. El entierro de un proscrito, de un ajusticiado, al que debieron de esperar en la oscuridad de la noche para descender del madero, al que entre las sombras trasladaron al Sepulcro, sepulcro cedido por su amigo José, y sin embargo... ¡qué gran repercusión tuvo para la Humanidad la muerte del Hijo del Carpintero!

En esos pensamientos andaba, cuando mi imaginación vuela y se desvanece como si de humo se tratara, y a renglón seguido mi mente se sumerge en “otros entierros” que se siguen produciendo en la actualidad, los entierros de los pobres, los de tantos perseguidos por sus ideas, condenados por defender sus derechos y dignidad, desfavorecidos, mujeres, niños, víctimas de guerras y del hambre, y sobretodo del egoísmo e hipocresía del resto de la humanidad. Siguen siendo como Aquél, entierros modestos, que siguen realizándose en la oscuridad, la oscuridad de la verdad...

De nuevo, el sonido del tambor me devuelve a la procesión que desfila ante mí, ha pasado de largo el Santo Sepulcro, y me lamento por aquellos otros entierros que no tienen “un redoble de tambor” para que todos podamos escucharlos y hacerlos visibles...

jueves, 21 de febrero de 2013



Carta Abierta a Dª Luisa Pastor, Presidenta de la Diputación de Alicante:

         Me dirijo a Vd. como vecino del municipio de Albatera y, por tanto, como vecino suyo, pues preside la institución de todos los alicantinos.

         En la últimas semanas han sido muy frecuentes las noticias en prensa acerca del Macro-Vertedero, que se proyecta instalar en término municipal de Albatera, y en ellas hemos conocido su insistencia en cumplir una sentencia judicial, bajo amenaza de pagar una indemnización al Sr. Ortíz,  un IMPUTADO en una trama mafiosa de sobornos y tráfico de influencias, que salpicó a la institución que preside Vd. actualmente. Y como “ gato escaldado que de agua fría huye”, Vd. quiere quitarse “el muerto de encima”, no vaya a ser que salpique su imagen al frente de la Diputación y empeore la de su partido.

          Pero Vd., que es alcaldesa de San Vicente del Raspeig y conoce de cerca los problemas de sus vecinos, entenderá que nosotros estemos alarmados en Albatera y pueblos de alrededor, como lo estuvieron en el pasado nuestros vecinos de Torremendo; porque nadie quiere junto a su casa, ni en su término, una instalación tan molesta. Como el vecino que le colocan debajo de su vivienda un local de copas, o una discoteca u otra actividad molesta, también protesta y tampoco la quiere.

          Pero, Sra. Pastor, un Macro-Vertedero no es una cafetería en los bajos del edificio, es una instalación que genera trasiego de camiones, olores, contaminación, lixiviados cancerígenos, etc. Y claro está, esto no lo quiere nadie debajo de su casa, por lo que tampoco se lo deseamos a ninguno de nuestros vecinos.

          Es inaudito que en el S. XXI, sigamos vertiendo basuras sin tratamiento alguno a un hoyo hecho en la tierra, como se hacía en la época de los romanos. Conocemos que existen sistemas y tecnología adecuada que separa, recicla y convierte en reutilizable nuestras basuras, pero... nuestros políticos tienden a ser “cortoplacistas”, piensan en el coste y beneficio actual, pero no ven el daño futuro, ese daño que se introducirá en los genes de nuestro nietos y bisnietos; porque no nos engañemos, la basura acaba introduciéndose en los genes, generando cáncer y enfermedades genéticas.

          Por todo ello, los vecinos solamente esperamos de las personas que deciden y determinan, a veces, las condiciones de vida de los demás, una “sensibilidad y consideración exquisitas”, como si de ellos mismos se tratara. Vd. y todos aquellos que deciden sobre la vida común, serán los RESPONSABLES de su bienestar o no... Conocen que hay alternativas contra esta barbaridad y recuerden, tienen la oportunidad de una REGENERACION POLITICA, como proclaman, o por lo contrario se encontrarán ENFRENTE UN PUEBLO EN PIE.

JOSE A JUAN BERNA
PLATAFORMA CIUDADANA “ALBATERA, NO AL VERTEDERO”